
El Barón vuela sobre Santiago
Abril 1, 2008El viernes por la noche asistí en compañía de mi amigo Pablo a un concierto en la sala Capitol de Santiago de nada menos que los míticos Barón Rojo.
El concierto, cómo no, comenzó con algo de retraso, pero a la actuación del grupo madrileño le precedió la de los inevitables teloneros, en este caso los Eco, el nuevo grupo de Alberto Cereijo (ex Los Suaves) y que demostraron, al menos en algunos temas una más que aceptable combinación de guitarras cañeras y suaves melodías, empañadas en parte, por un cantante que parecía actuar cual Ricky Martin ante una legión de quinceañeras desamparadas más que ante los rocosos rockeros que nos encontrábamos allí
Por cierto, Capitol, que tampoco es tan pequeña, estaba lejos del lleno, aunque quizá el elevado precio de las entradas (hasta 20€ en taquilla) y la falta de publicidad influyó en ello.
Barón Rojo en plena actuación en Capitol (Santiago)
Tras Eco, y casi a las once y media, salió Barón Rojo al escenario, y eso se notó en el ambiente rápidamente; abrieron con Larga Vida al Rock&Roll y Barón Rojo, y, como no podía ser de otra forma, empezamos a saltar y corear las letras como locos. Lo cierto es que todo el concierto - más de dos horas y media dándolo todo, y teniendo en cuenta que los hermanos De Castro ya no son precisamente unos niños es algo digno de mención- estuvo plagado de muchos de sus grandes éxitos, con alguna concesión a temas más recientes - El Hombre De Las Cavernas- o a su nuevo disco, pero en general, pudimos disfrutar de mitos como Resistiré, Concierto Para Ellos, Los Rockeros Van Al Infierno, o la apoteósica Hijos de Caín. Pero no por ello insinúo que los nuevos temas estuviesen mal; todo el concierto rayó a una gran altura.
No cabe duda de que tras casi treinta años de carrera, uno de mis grupos predilectos del rock español sigue estando en muy buena forma, ofreciendo un espectáculo capaz de reunir a cuarentones, ultrapijos, niños (sí, niños) heavys y casi cualquier otra tribú o estamento social que se os ocurra ¡doy fe de ello!
Venderán pocos discos, actuarán ante públicos escasos, pero como cantaban y cantan unos buenos amigos suyos…
“Prefiero vivir con el Rock, aunque esta vida me va a matar..”
PD. Y por si fuera poco, ¡me llevé la baqueta! ![]()




